
A partir de los años 60 el estilo se desarrolla, expresándose en multitud de bandas y ritmos. Gracias al momento histórico y la influencia de ciertos grupos se convirtió en un movimiento a escala mundial, un fenómeno cultural y musical imparable. Como en un árbol genealógico el rock ‘n‘ roll engloba el rockabilly, el doo wop o el hard rock, de los que luego han derivado el heavy metal, el garage, el punk rock, el rock progresivo o el glam. Todos ellos tienes reminiscencias; como decía Lennon, por ejemplo, “el glam es rock and roll con pintalabios”. Esto podría explicar que algunos grupos, como AC/DC o Motörhead, pese a su evolución, sigan definiéndose como R&R; como suele decirse: “los viejos rockeros nunca mueren”, y con viejos rockeros me refiero a aquellos que con sus manos y sus dedos iniciaron una nueva manera de pensar y de bailar.

La popularización del rock hizo posible que muchos músicos se expresaran, incluso por radiodifusión; cosa que les hubiera parecido imposible años antes, y no por su música. Es el caso de Chuck Berry, que plasma esta realidad en su popular canción “Johnny B. Goode”. Curiosamente este tema fue elegido para ser enviado en 1977 en las sondas Voyager hacia otros planetas y galaxias, con datos sobre la existencia y cultura de la especie humana,

Mientras tanto en Strathclyde, Australia, se hacían mayores escuchando rock –gracias a sus hermanos mayores– los hermanitos Young. Cuando se hicieron más mayores, viviendo ya en Sydney, Malcolm le propuso a Angus que se uniese a su grupo como segunda guitarra –la primera era él, claro–; necesitaban a alguien que sonara duro, con toques de boogie y pelos largos. Al principio tocaban blues y rhythm ‘n‘ blues. Al no encontrar nombre para la banda, su hermana les sugirió AC/DC, siglas que divisó en la parte trasera de una aspiradora, la clásica abreviatura “corriente alterna/corriente continua”; quizá le inspiró la electricidad que irradiaba el conjunto.
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El primer show tuvo lugar en el Chequers, salón de fiestas de Sydney, en pleno invierno del ’73, con un repertorio lleno de clásicos. La inestabilidad grupal fue la tónica de esta época. Sin embargo, los hermanitos junto con Evans (cantane), Clack (batería) y Bailey (bajista) se internaron en los Albert Studios de Sydney para grabar el single “Can I sit next to you/Rockin’ in the parlour”. Por entonces Angus salía al escenario disfrazado de cualquier cosa: de gorila, de espadachín, de personajes de televisión o de cómic, como Superman o el Zorro. Un día su hermana le recomendó el uniforme escolar que había abandonado tan temprano, y aceptó sorprendentemente. La banda se trasladó a Melbourne, asociándose con el manager Michael Brownlng, pieza indiscutible durante los siguientes cinco años, sobre todo al contratar como conductor de la camioneta a Bon Scott, un escocés que había obtenido títulos de percusionista en la escuela antes de abandonarla a los 16 años, habiendo trabajado antes de cartero. Le gustaba vestirse con piel de boas al cuello. Había tocado con los Spectors, los Valentines, grupo pop en el que ocultaba sus tatuajes de reo y que fue el primer grupo australiano en ser arrestado por posesión de drogas, o los Fraternlty; pero Bon, debido a un accidente de moto y a lo consiguiente separación del último grupo mencionado, hubo de trabajar en lo que pudo.


En fín…, R&R.